La resolución a favor de Tuco. Primer efecto de la modificación del Código Civil

La resolución a favor de Tuco. Primer efecto de la modificación del Código Civil

Autor: Daniel Navarro Sánchez. Abogado, Máster en Derecho Animal y Sociedad. Investigador del ICALP

La entrada en vigor, el pasado 5 de enero de 2022, de la Ley 17/2021, de 15 de diciembre, de modificación del Código Civil, la Ley Hipotecaria y la Ley de Enjuiciamiento Civil, sobre el régimen jurídico de los animales (1) , ha venido a regular, en nuestro país, el comienzo de un nuevo Estatuto Jurídico de los animales.

Lo anterior que es ya una “tendencia imparable” (2) , transforma la consideración jurídica de los animales de meras cosas a seres vivos dotados de sensibilidad, cumpliendo así con lo preceptuado en el art. 13 del TFUE y ofreciendo una regulación necesaria a determinadas problemáticas que se venían suscitando en el ámbito del derecho civil.

En este sentido, donde las resoluciones de los juzgados y tribunales ofrecían interpretaciones contradictorias, en lo que se refiere a la especial consideración de los animales como seres sentientes, a partir de ahora se abre un nuevo escenario donde la normativa vigente ofrece una regulación acorde con las necesidades de los animales y coherente con la normativa europea en esta materia.

El primer procedimiento que aplica las modificaciones legislativas indicadas y que ha tenido notoriedad pública a estos efectos tiene como protagonista a Tuco (3). A este respecto, nos encontramos ante una controversia que dio comienzo en el año 2018 y que se había dilucidado en el orden penal y, posteriormente, en el civil. 

En lo que, a la relación fáctica se refiere, debemos subrayar que, con base en un viaje al extranjero del demandante, el animal fue entregado a la demandada para que lo cuidase durante un breve espacio de tiempo; sin embargo, este lapso temporal se prolongó durante dos años. Derivado de lo anterior, una vez el demandante reclamó la restitución del animal, la demandada mostró su negativa con base en el lazo afectivo que le unía a Tuco y en la aparente despreocupación del demandante para con el animal.

En la vía civil, se dictaminó que el demandante no había dado consentimiento alguno para la modificación de la titularidad y que, por ende, le pertenecía, estando este procedimiento recurrido ante la Audiencia Provincial. En atención a lo anterior, el demandante instó la ejecución provisional de la sentencia para que se procediese a la entrega inmediata de Tuco, a lo que la parte demandada se opuso mediante el correspondiente escrito.

Pues bien, el auto del Juzgado de Instrucción número 11 de Oviedo, da respuesta a este escrito de oposición y paraliza la entrega de Tuco, por cuanto no se está dilucidando la entrega “de una cosa, sino de un animal” que es "un ser vivo, dotado de sensibilidad, de manera que todas las decisiones que afecten a un animal deben asegurar su bienestar conforme a las características de cada especie".

La titular del Juzgado de Instrucción entiende que en tanto en cuanto no sea firme el procedimiento sobre la titularidad del animal, es recomendable no cambiar la situación de Tuco por el sufrimiento evitable que se le podría ocasionar.

En definitiva, una resolución que refrenda el comienzo de un nuevo marco jurídico para los animales y que dota de seguridad jurídica a las partes en el proceso, a todas las partes, incluidos los animales.

 

1 Se puede acceder al texto normativo en https://www.boe.es/diario_boe/txt.php?id=BOE-A-2021-20727
2 Giménez-Candela, M., Una tendencia imparable, dA. Derecho Animal (Forum of Animal Law Studies) 6/1 (2015). - DOI https://doi.org/10.5565/rev/da.272
3 Se puede acceder a la noticia en la página digital de El Mundo: https://www.elmundo.es/espana/2022/01/24/61ebf6a3fdddff716f8b45a4.html
 

Comparte en